Seguramente habrá más clases de optimismo activo o pasivo, pero con éstos sobra de momento. Mis reflexiones van por otros derroteros. Si se confirma un rotundo fracaso zapateril en las autonómicas y municipales y el partido lo quita de en medio, las alternativas son Rubalcaba o generales. Si se empeña en mantenerse en el poder el final será la intervención directa de la política económica de nuestro país. Sea cual sea el camino debemos ser optimistas pues a partir de Mayo-Junio sólo nos queda mejorar cualquiera que sea la alternativa que nos toque vivir.
En otro orden de cosas, mi solidaridad con nuestro consejero, con su partido y con todas las personas que consideran que ser demócrata es sentir la capacidad de discrepar dentro de cauces civilizados